sábado, 14 de mayo de 2005
Como ya es sabido por aquellos que estén familiarizados con el Materialismo Dialéctico, este tiene como génesis teórico-científico la existencia de entes en la naturaleza y en la sociedad en continua colisión unos con otros, en una relación dialéctica. Se trata de entes contradictorios, y/o contrarios -aunque no necesariamente-, que se influyen unos a otros continuamente y de manera infinita. Lo que Hegel definió en su famosa, como diría Kant, máxima universal: Tesis + Antítesis = Síntesis = Nueva Tesis. Esta fórmula empírica-filosófica es la base de todo el pensamiento dialéctico. Todas las relaciones que se dan en en universo físico, en la naturaleza y en la sociedad a través de la historia son dialécticas, es decir, todo influye a todo. Y, por increíble que parezca, la ciencia contemporánea ha acabado por dar la razón a la ciencia dialéctica y materialista, a la sociología científica que pergeñaron Marx y Engels, a través de influencias como Hegel, Feuerbach, Proudhon, Saint-Simon, Owen, Fourier, Babeuf, Weishaupt, y una serie de pensadores e intelectuales que parten de la tradición filosófica de Heráclito. La vanguardia científica post-postmoderna ha reafirmado las tésis dialéctica a través de la denominada Teoría del Caos.

¿ En qué consiste la Teoría del Caos ? Pongamos un ejemplo común para empezar a explicarla. Supongamos que nos encontramos delante del arroyo de un río observando su turbulencia. Si estamos un buen rato mirando no daremos cuenta de que es complétamente imposible predecir la trayectoria de una partícula de agua desde el comienzo de esa turbulencia hasta su final. ¿ Cuál es la paradoja, la contradicción dialéctica de esa turbulencia de agua ? Pues que, a pesar de ser caótica, es decir, de ser imposible de predecir por dónde irá esa partícula de agua, de ser un sistema contínuamente cambiante, es a la vez increíblemente estable. Si, por ejemplo, tiráramos una piedra a esa turbulencia, al ser "caótica" (dialéctica), la turbulencia seguirá estable, mientras que si esa turbulencia no fuera caótica, al tirar la piedra el agua sí se desestabilizaría.

Esto es una metáfora filosófica y biológica de nosotros mismos: nosotros somos la misma persona que hace diez años, sin embargo hace diez años estábamos formados por unos átomos diferentes y psicológicamente también somos diferentes.

¿Por qué un sistema caótico es tan cambiante? Porque todo esta influido por todo. Todo está interconectado con todo. ¿Por qué un sistema caótico es, a la vez, tan estable? Por las interconexiónes sutiles que se forman al estar todo influido por todo. Lo siento, doy la misma respuesta que a la pregunta anterior. Todo influye a todo, esa es la máxima regla de la Teoría Del Caos, y a la vez, de la ciencia materialista dialéctica. Si extrapolamos esto a los sistemas sociales y políticos, cuando un sistema social jerarquizado y dictatorial separa unas partículas de otras, separando así a las jerarquías más altas de las bajas, al no influírse mutuamente, el sistema será más vulnerable a cualquier alteración, por ejemplo, un Golpe de Estado, una revolución o una invasión extranjera. Ejemplos históricos los hay y muy bien. Sin embargo, cuanto más caótico, es decir, más democrático y menos jerárquico sea un sistema social, más fuerte y cohesionado estará. Lo cambiante, lo que evoluciona, lo que no frena la dialéctica ni la influencia mutua y recíproca de tésis, es, por increíble que parezca, estable.

En la Teoría Del Caos hay tres temas subyacentes:

El Control: La Teoría Del Caos demuestra que el sueño de poder dominar toda la naturaleza es una ilusión. Hemos de aceptar la impredecibilidad del caos en vez de resistirnos inútilmente a las incertidumbres de la vida. Algo parecido sucede con la física cuántica, que es capaz de señalar infinitos futuros posibles, pero jamás puede señalar certera y unívocamente a uno en particular. Sin embargo la Teoría Del Caos va más allá en ese aspecto. El caos en realidad es mucho más perfecto que nuestro orden artificial; hemos de comprender el caos y no intentar crear un orden rígido, que no sea flexible ni abierto a la interacción con el medio. Todo orden artificial que no permita la interaccion dialéctica de Tésis, que no permita el caos, será tiránico y alienante. Los sistemas caóticos son muy flexibles. Si tiramos una piedra al río, su choque con las partículas del agua no cambia el cauce del río, sino que el caos se adapta al cambio. Sin embargo, si el río hubiese sido creado por nosotros con un orden artificial, donde cada partícula de agua tuviera una trayectoria determinada, el orden se hubiera derrumbado completamente.

La Creatividad: Del Control se deríva la Creatividad. Es algo inherente al caos. Pactar con el caos significaría no dominarlo sino ser participantes creativos. Cuando el Materialismo Dialéctico señala al trabajo como el medió dialéctico que relaciona al ser humano con su entorno y le permite dominar a la naturaleza, no se refiere a la dominación capitalista de la naturaleza, que aliena al trabajo y su función transformadora y dialéctica, y a la vez establece un sistema no caótico que se inmiscuye en otro caótico, la naturaleza, produciendo un choque, un peligro ecológico, cuyo mayor responsable y víctima, paradójicamente, es el propio ser humano, más concretamente, los seres humanos dueños de la propiedad privada de los medios de producción de la economía en el sistema capitalista. Por eso el Materialismo Histórico, aplicación de la dialéctica a la historia, señala una y otra vez la necesidad y el deber de la clase explotada y oprimida en ese sistema no caótico que es el capitalismo, el proletariado, de devolver al trabajo su carácter dialéctico, de transformación caótica, dialéctica, de la naturaleza, en un orden cambiante y estable de relación con el entorno natural. No es descabellado decir que el caos es libertario, y que una unión del caos natural y libertario con el trabajo dialéctico, es la base para un orden social y natural estable y cambiante a la vez, igualitario y libre.

La sutileza: Más allá de nuestros intentos por controlar y definir la realidad se extiende el infinito reino de la sutileza y la ambigüedad, mediante el cual nos podemos abrir a dimensiones creativas que vuelven más profundas y armoniosas nuestras vidas.

¿ Cómo se descubrió la Teoría Del Caos ? Respuesta: A través de las Matenáticas.

Cuando una función se reitera muchísimas veces el resultado puede resultar casi imprevisible, dependiendo muy sensiblemente a cualquier variación del valor inicial.

Comprobaremos esto utilizando una función en una gráfica:

1.- Dibujar dos curvas en los mismos ejes. Escoger un punto del eje X. Este punto será el valor inicial.

2.- Dibujar una vertial desde ese punto hasta interceptar la parábola.

3.- Dibujar una horizontal desde la intercepción hasta llegar a la línea diagonal.

4.- Repetir paso 2 con el último punto obtenido.

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Parámetro: C= 1/4 para el valor inicial 0. La línea que se forma se llama órbita, y tiende a 1/2.

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Parámetro = -3/4. Nótese que la órbita se aproxima desde los cuatro lados al punto, pero después de las 1000 iteraciones realizadas todavía queda un puntito blanco en el centro: la órbita no ha alcanzado su valor final.

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C= -13/16. La órbita comienza a circular alternándose entre -3/4 y -1/4.

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C= -1.3. La órbita oscila en un cilco cuádruple entre los valores 1.2996224637, 0.3890185483, -1.1486645691, y 0.0194302923, Esta vez después de sólo 100 iteraciónes la órbita parece haber alcanzado su valor final.

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C= -1.4015. Se parece a la gráfica anterior, sin embargo en ésta la óribta nunca pasa por el mismo sitio sino que se ajusta a unas bandas.

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C= -1.8. Esto es el CAOS! Se ve que al cambiar el valor inicial (por pequeño que sea el cambio) la órbita cambia totalmente.

Lo visto en las gráficas anteriores se puede representar mejor en un diagrama de bifurcación:

f: x --> x2 + c

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La gráfica se bifurca una y otra vez, hasta convertirse en caótica. Obsérvense los espacios en blanco. Vamos a examinarlas con más detalle:

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Ahora haremos una ampliación del espacio en blanco grande que se ve en la gráfica anterior.

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Se repite la misma estructura en medio de todo aquel caos. Veámosla con una escala adecuada:

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Tengase en cuenta que ya hemos ampliado 1000 veces. "Cuanto más cambian las cosas, más se parecen".

Esto se denomina una AUTOSEMEJANZA en el sistema caótico.

Para hacernos una idea mejor del caos de los diagramas de bifurcación, veamos unos ejemplos más:

http://usuarios.lycos.es/teoriacaos/matematicas/z0000073.gif

Diagrama de bifurcación para f: x --> c sen x

http://usuarios.lycos.es/teoriacaos/matematicas/z0000075.gif

Diagrama de bifurcación para f: x --> sen (pi x) + c

Como vemos, las variaciones que vayamos metiendo iran cambiando de manera progresiva los diagramas de bifurcación, pero estos diagramas seguirán estables. Buscando más analogías entre dialéctica y caos, las variaciones que vayamos metiendo son las tésis, el diagrama de bifurcación existente es la antítesis, el resultado del choque dialéctico entre ambos será la síntesis y, a su vez, la nueva tésis creada. Las posibilidades de la aplicación de la Teoría Del Caos a todo el espectro del campos científico son infinitas. Es la dialéctica llevada a toda su plenitud. El caós y la dialéctica, y también la física cuántica, aplicados debidamente a la ciencia histórica demuestran que la historia de todo lo que ha existido hasta entonces no es lineal. Si la historia fuese lineal no sería dialéctica, no sería natural. Si todo influye a todo, como la dialéctica y el caos demuestran, la lucha de variables en la historia, de tésis unas frente a otras, permitiría la evolución de la sociedad, tanto económica como políticamente. Esto explica, por ejemplo, la evolución del sistema liberal individualista en el campo capitalista desde la "democracia de notables" hasta el sistema democrático liberal representativo de la actualidad. Si sobre el liberalismo y el capitalismo primigenio no hubieran actuado variables externas, tesis que se oponen al liberalismo y al capitalismo, este no hubiera evolucionado en 300 años de existencia como sistema imperante en la humanidad. Al absorver, como el diagrama de bifurcación del ejemplo anterior, las variables que se le oponen desde el exterior, el capitalismo y la democracia liberal no hubieran evolucionado nunca y su sistema se hubiera hundido casi nada más nacer. De ahí su éxito, equiparable al éxito temporal de los sistemas económicos y sociales anteriores al capitalismo, debido a su variabilidad, que es lo que le hace estable. La pregunta es, ¿ qué ocurrirá cuando el número de variables posibles en la Tierra sean incapaces de hacer evolucionar al capitalismo ? La respuesta es más que obvia: en ese momento el sistema capitalista desaparecerá dando paso a un sistema nuevo, donde las variables que lo modifiquen para hacerlo estable sean muchísimo más numerosas, si eso ya es posible bajo nuestro esquema mental influído por el capitalismo, y que a su vez, será complétamente diferente a todos los sistemas económico-político-ideológico-sociales que han existido en la historia de la humanidad. Por esta razón, la Teoría Del Caos da la razón al análisis científico del Materialismo Histórico, aplicación del Materialismo Dialéctico a la historia de los seres humanos. Es decir, y volviendo a la terminología matemática del caos: cuando una variable sea tan radical que modifique por completo el diagrama de bifurcación, cuando el entorno sea modificado por una tesis contundente, ese diagrama -ese entorno- se modificará por completo. La democracia permite en unos casos y la revolución o la insurrección armada en otros, como variables que son, la modificación en cada una de las partes de ese diagrama de bifurcación llamado capitalismo. Pero esto sólo ocurrirá cuando el capitalismo sea incapaz de modificarse más allá de sus posibilidades, es decir, como decía Marx "por sus contradicciones". No olvidemos que el capitalismo, a su vez, es sólo una variable más dentro de un sistema de variables mucho más amplio e invisible a simple vista, llamado historia. Y la historia, a su vez, es una variable más dentro de otra, y así hasta el infinito. No sería una incongruencia asegurar que el Caos, la dialéctica -aceptando que tésis es sinónimo de variable-, rigen la existencia del todo -de todo lo que nos rodea por fuera y dentro de nosotros- hasta niveles que pueden llegar a ser incomprensibles para la mente humana y para las ciencias y la investigación empírica que hasta el momento el hombre ha desarrollado. Ý es más que probable que con el paso del tiempo, poco a poco se vayan descifrando todas las variables, surgiendo a su vez variables nuevas, tésis nuevas. Es pura perogrullada: las matemáticas son perfectas porque son infinitas. Las matemátias son estables porque son variables.´Las matemáticas, por tanto, son dialécticas. Son caos.

La creación, a través de variables, de tésis dialécticas, de entidades armónicas, incluso bellas, da lugar a los denominados fractales. Con la función f: z --> z2 + c en un plano complejo, después de varias reiteraciones se obtiene el dibujo de un fractal.

Veamos los fractales de Julia.

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c = 0.275

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c = 1/4

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c = 0

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c = -3/4

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c = -1.312

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c = -1.375

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c = -2

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c = i

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c = (+0.285, +0.535)

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c = (-0.125, +0.750)

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c = (-0.500, +0.563)

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c = (-0.687, +0.312)

Y ahora veremos los de Mandelbrot:
f: z --> z2 = c

http://usuarios.lycos.es/teoriacaos/fractales/z0000130.gif

http://usuarios.lycos.es/teoriacaos/fractales/z0000111.gif

http://usuarios.lycos.es/teoriacaos/fractales/z0000112.gif

http://usuarios.lycos.es/teoriacaos/fractales/z0000114.gif

http://usuarios.lycos.es/teoriacaos/fractales/z0000115.gif

http://usuarios.lycos.es/teoriacaos/fractales/z0000120.gif

Al observar estos hermosos fractales, nos asalta una pregunta. Si el caos es la expresión matemática de la propia naturaleza, si la naturaleza es caótica y por lo tanto, dialéctica, y si los fractales son la expresión artística de variables caóticas, y todo está compuesto de variables, de tésis, ¿ por qué no sería más que plausible extrapolar la técnica de construcción de fractales a la sociedad ? Si toda la naturaleza está compuesta por variables infinitas, que a su vez componen infinitos fractales, ? no será también la sociedad un fractal más, inserto en un conjunto infinito de fractales, y que a su vez, contiene infinitas combinaciones fractales dentro de ella ? La respuesta dialéctica es: si la sociedad está compuesta de variables, y las variables logran la estabilidad del caos en la naturaleza, y la naturaleza original del hombre es, lo que los antropólogos del siglo XIX denominaron "comunismo primitivo", entonces el fractal de la sociedad ha de ser un fractal variable y estable, caótico y dialéctico, es decir, natural, o lo que es lo mismo, un comunismo ultraevolucionado a partir del comunismo primitivo alienado del hombre a partir de regímenes sociales no naturales que se han dado en la historia (esclavismo, asiático, feudal, capitalista).

Hay que tener una cosa más en cuenta. Las escalas y dimensiones de los fractales. Un fractal se puede ampliar infinitas veces, presentando siempre infinito número de detalles. Es propio de los fractales que se encuentren autosemejanzas a diferentes escalas. Esta propiedad también es aplicable al mundo natural, y el hombre, a través del trabajo dialéctico -intelectual y físico- se relaciona con la naturaleza. Por ejemplo, en la microescala de nuestra existencia, cada uno de nosotros es una única representación del mundo que nos ha creado. Por eso es adecuado que, en las primeras semanas después de la concepción, un feto pase a través de formas que recuerdan al pescado, a los anfibios y a otros mamíferos, atravesando una microhistoria del caos de la evolución hasta que encuentra su propia forma y su propio rostro. Es decir. En toda la naturaleza, los fractales se "superponen" unos a otros, con lo que dentro de un fractal podemos encontrar infinitos fractales, y a su vez, ese fractal se encuentra dentro de una combinación de fractales infinita. El ser humano, su sociedad y existencia, es, por así decirlo, un fractal que contiene infinitos fractales dentro de sí, y a su vez, está inmerso dentro de un conjunto infinito de fractales que, por qué no decirlo, por ahora se encuentra muy lejos de la comprensión racional humana. La ciencia, como saber en continua expansión -lo que le da su característica variable y, a la vez, estable, natural-, está ahora empezando a comprender la dialéctica de los fractales dentro y fuera del universo. Se nos viene a la cabeza la semejanza entre nuestro planeta Tierra y una célula de cualquier ser vivo. ¿ Se trata de fractales ? Es temerario negarlo. Por cierto, la ciencia, al ser caótica y dialéctica, es contraria a los dogmas, que se presentan como organizaciónes no naturales, no caóticas ni dialécticas, que pueden sucumbir y destruírse como la piedra destruiría un orden no natural al revés que la corriente de agua. Si, bajo nuestro temporal y limitado esquema mental, las religiones y las ideologías irracionales han sobrevivido al paso del tiempo, es por las mismas razones que hemos expuesto antes sobre la existencia actual del capitalismo y el liberalismo: Por la influencia de variables externas. Y su desaparición ocurrirá por los mismos motivos dados para el capitalismo, cuando sea imposible la absorción de más variables, es decír, cuando sean órdenes, entes, no naturales por completo.

Un ejemplo trivial. La costa británica, como toda forma natural es un fractal (de dimensión fractal 1,26). Suponiendo que se encontrara en el plano, hagamos el experimento de medir la longitud de su costa. Hacemos una foto desde un satélite y medimos la periferia. Obtenemos determinado número de kilómetros, pero si hacemos la foto desde un avión, veremos que aparecen más detalles de la costa y, al volver a medir, obtenemos un número mayor. Si seguimos ampliando y midiendo cada vez mayor número de detalles, la longitud seguirá aumentando hasta que, suponiendo que pudiéramos llegar a medir con infinito número de detalles, la longitud de la costa resultaría ser muchísimo más larga que la que fue medida con pocos detalles.. ¿Por qué? Porque la línea costa no se puede medir como algo unidimensional, pero tampoco llega a ser bidimensional. Está en medio.

Una cuestión interesante sería si realmente existen las dimensiones o es nuestra forma de pensar la que las ha inventado. Está claro que el mundo también podría ser medido con otros ejes de coordenadas diferentes a los que solemos utilizar. Podríamos clasificar las cosas dentro de dimensiones curvas o espirales. Sólo que tendríamos que modificar nuestras ecuaciones geométricas y temporales. Tal vez estemos clasificando todas las formas que nos vienen a la cabeza dentro de un sistema de dimensiones lineales, porque esa cosa llamada línea fue lo primero que nos vino a la cabeza. Una línea es una especie de simplificación excesiva : al imaginar un objeto de exáctamente una dimensión estamos haciendo una simplificación de las dimensiones (ya que nada tiene exáctamente una dimensión), por otro lado al imaginar una línea perfectamente recta estamos haciendo una simplificación de la realidad, donde no existen líneas simples. ¿Cómo imaginaríamos la realidad si la forma que utilizamos como sistema de referencia hubiera sido diferente de lo que hoy llamamos línea recta?

Hemos dicho más arriba que el tiempo no es lineal, sino caótico y dialéctico. El tiempo es un fractal más. Hemos reducido la esencia del tiempo a mera cantidad, ya no nos damos cuenta de sus cualidades, ignoramos completamente su naturaleza interior. En nuestro mundo post-industrial, el tiempo se ha convertido en algo mecánico, impersonal, externo y desvinculado de nuestra experiencia interior. Mientras creamos que el tiempo es una línea recta arrojada desde el pasado hacia el futuro, es difícil recontar muchas de nuestras experiencias temporales interiores, que normalmente menospreciamos como ilusiones, disociaciones, rarezas de la memoria y la percepción, en cualquier caso nada que ver con la naturaleza física y esencial del tiempo. La teoría del caos sostiene que no hay líneas simples en la naturaleza: cualquier línea, vista desde una escala diferente, resulta ser una sucesión de formas, de irregularidades, curvas, etc. El caos también sugiere que nada tiene justo una, o dos o tres dimensiones, sino que está "a medias" entre ellas y que estas dimensiones son fractales y no lineales. Todo es también es aplicable a "la cuarta dimensión". Todo, del átomo a la célula, desde un árbol hasta el cosmos, lleva su reloj interior que mide su paso individual del tiempo, la magnitud del proceso que ha experimentado. Según la teoría del caos los sistemas tienden a autoorganizarse, preservando su equilibrio interno al tiempo que retienen una cierta medida de apertura al mundo externo. Algo semejante sucede con el tiempo: cada elemento de un sistema posee su propia medida singular de la magnitud del proceso interior que se está desarrollando respecto al entorno exterior. Sin embargo los "relojes" internos de todos los sistemas más pequeños se acompasan perfectamente. Esta conexión con el entorno de sistemas que tienen su propia medida temporal enriquece el tiempo y lo llena de dimensiones. Está claro que algunos sistemas están menos influidos por el entorno (ciclos límite) mientras que otros están muy abiertos a cambios. Cuando la vida corre peligro, el tiempo parece detenerse: los acontecimientos suceden a cámara lenta y tenemos un mundo de tiempo para decidir si frenar o acelerar para evitar un choque. Es como si cada acontecimiento dentro del paisaje se desarrollara según un tiempo individual con su propia medida de ser y de movimiento. Esa experiencia del tiempo quizá no sea una simple ilusión producida por una mente sobrecargada de adrenalina, cuanto una clara visión momentánea de cómo son realmente las cosas en las dimensiones del tiempo. Al desconectar del tiempo mecánico del reloj podemos experimentar los matices del tiempo fractal: nuestra experiencia se expande dentro del tiempo y actuamos en consonancia con nuestros ritmos internos, permitiendo que éstos estén en armonía con los ritmos del sistema que nos contiene. Cuando estamos mirando el fluir de un arroyo, escuchando el viento a través de los árboles y el canto de los pájaros u observando la conducta de las hormigas, podemos llegar a sentir desde los microacontecimientos que, llenos de matices, fluyen sobre nosotros , hasta el flujo de las olas del tiempo más grandes y lentas, como el movimiento del Sol a través del cielo, el calor de la Tierra, la germinación de las semillas, el envejecimiento de los árboles, etc. Todas estas dimensiones fractales del tiempo se curvan y se quiebran también dentro de nuestros cuerpos, y están sincronizadas con nuestros ritmos temporales interiores. Cuando estamos absortos en la contemplación de un paisaje natural, cuando nos enamoramos, cuando estamos en crisis o cuando algún peligro nos amenaza, todo esto son momentos en los que un cambio de conciencia nos permite olvidarnos de nuestros prejuicios sobre el tiempo y entrar en ritmos temporales diferentes. También cuando soñamos nos adaptamos a un tiempo diferente, donde una larga y compleja historia es vivida en pocos segundos.

Hemos separado el tiempo de la inmediatez de la experiencia humana, reduciéndolo a números manipulables mediante una ecuación. Está claro que para un contable el tiempo no tendría utilidad si fuese algo que se replegara sobre sí mismo, que se dispusiera en capas y que tuviera una textura rica. Tampoco lo podríamos utilizar como mercancía, tal y como lo utilizamos ahora: lo gastamos, lo ahorramos, o lo perdemos, pero nunca tenemos suficiente tiempo. Tiempo en el capitalismo es igual a dinero. Cuando una clase social toma el poder, hasta el tiempo se convierte en una ideología, en una superestructura ideológica de explotación. "La ideología dominante es la ideología de la clase dominante", decía acertadamente Marx. Partimos de la estación del nacimiento y vamos caminando hacia el destino final, pensando que nuestra vida es esa distancia que queda antes de la estación final: contemplamos el tiempo como algo que es devorado rápidamente, como el tren engulle los raíles que tiene por delante. Nuestro desesperado objetivo es "llenar" al máximo el tiempo que queda. Lo dividimos en años, días, segundos e incluso, los que trabajamos con ordenador, en microsegundos. Tratamos de conseguir cierta cantidad de cosas en un tiempo concreto pero nunca conseguimos sincronizarnos con sus artificiales divisiones y medidas, y eso genera estrés y nerviosismo, nos sentimos desgajados de nuestro verdadero ser: nuestra experiencia interior rechaza esa precisión de intervalos iguales. De hecho las grabaciones musicales analógicas parecen tener un sonido más "cálido" que el sonido digital sintetizado por ordenador, por no presentar esas medidas exactas hasta los microsegundos y por no tener unas frecuencias fijas y precisas.
Hay culturas que están ajustadas a otros tipos de medida del tiempo: Los polinesios se han sincronizado con el flujo del tiempo en su entorno. Para ellos la vida se extiende a cámara lenta al amanecer y al anochecer: en ese tiempo se desarrolla una gran actividad y lo que para nosotros son 30 minutos, para ellos pueden ser varias horas. Al medio día la gente descansa y hace el mínimo esfuerzo: entonces, una de sus horas es más larga que 100 minutos nuestros. Nosotros diríamos que las horas de los polinesios tienen una longitud desigual, pero según la experiencia de ellos una de sus horas del medio día dura igual que una de sus horas del amanecer, pues contienen la misma cantidad de actividad.


En nuestra compulsión para mejorar la eficiencia, olvidamos que el trabajo inteligente de los seres humanos no es una mera cuestión de velocidad. (No hay más que ver el aluvión de errores que recibimos en los e-mail todos los días.) En vez de hacernos la pregunta de cuánto tiempo tenemos, podemos hacernos la pregunta ¿Qué tiempo tiene significado para nosotros? No necesitamos más tiempo, sino un tiempo más pleno, no lleno en el sentido de haber hecho un montón de cosas, sino el sentido de comprometernos con la actividad que desarrollemos.

Muchos artistas creativos han intentado describir el modo en que perciben de una vez la contemplación de una obra de arte completa, aunque algunos detalles sean desarrollados posteriormente. A muchos compositores se les ocurre una composición completa y la ven fuera del tiempo, puesto que la en estos momentos la pueden "escuchar" entera en unos segundos o en menos. Ya a la hora de traducirla a notas, han de situar la obra en un tiempo lineal.
Pero esa creatividad puede haber necesitado períodos largos de "pasividad". Nuestra creatividad individual exige que cada actividad se produzca en su tiempo adecuado. Una vida creativa requiere prestar atención a las cosas de un modo que permita que cada esfuerzo crezca a su propia manera desde el contexto nutritivo de todas las otras "empresas" creativas desarrolladas. Así podemos permitir que multitud de procesos creativos se desarrollen simultáneamente, porque en realidad están sincronizados, forman un sistema. Si sumáramos la totalidad de tiempo que se emplea en un día creativo y lo dispusiésemos en un horario lineal, probablemente excedería las 24 horas del día. Algunos creadores parecen tener una alianza indisoluble con las dimensiones fractales del tiempo (y a nosotros nos parece raro que ellos no quieran adaptarse a las agujas del reloj). Ese tiempo expansivo y rico está disponible para todos nosotros, pero nuestra sociedad industrial nos condiciona para no experimentarlo de esa manera: sabemos hacer sólo una cosa a la vez y cuando intentamos hacer varias, no les permitimos sincronizarse a su propia medida del tiempo sino que les imponemos límites horarios,etc. Y normalmente acabamos fracasando en todas esas tareas.

Que uno siga su reloj interior y no el artificial no quiere decir que cada persona tenga que ir a su aire, independiente de los demás. Cuando tenemos que hacer un trabajo en grupo hemos de adaptarnos a un tiempo común. El peor caso sería que haya poca comunicación entre los individuos y todos tengan que intentar adaptarse a un tiempo mecánico del reloj. El mejor caso sería éste en el que los individuos trabajan a gusto, llegan a comprenderse perfectamente y, aunque cada uno está siguiendo su propio reloj interior, milagrosamente resulta que todos estos relojes individuales en el grupo están sincronizados (están en armonía aunque tienen ritmos temporales diferentes, dinámicos, siempre cambiantes: esta extraña sincronización es una de las características del caos). Esto nos lleva a la misión del Materialismo Dialéctico e Histórico: Recuperar al hombre de la alienación del trabajo a la que el curso de la historia le ha sometido y devolverle, por tanto, su esencia natural de transformación dialéctica del entorno natural.

En cualquier momento, ahora mismo, por ejemplo, podemos intentar experimentar toda una eternidad en tan sólo un segundo. Pero seguro que acabamos dejándolo "para el fin de semana" o para "cuando tengamos tiempo". El tiempo es relativo. Otro gran dialéctico, Einstein lo enunció en su revolucionaria Teoría de la Relatividad (E=mc^2). Hemos hablado antes de la física cuántica. Einstein dijo una vez que para la física, las nociones de pasado, presente y futuro eran absurdas. En el universo esas cuestiones se dan de manera preclara. Incluso en los agujeros negros, donde las leyes de la física contemporánea son irrelevantes, es de sentido común pensar que el tiempo dentro de esos agujeros juega un papel muy particular diferente del que puede tener en otros puntos del vasto y oscuro vacío que rodea a nuestro planeta. Si el universo es caós armónico, quiere decír que el propio universo es un fractal, compuesto de infinitos fractales temporales y, a su vez, inmerso en otro infinito conjunto de los mismos. Los fractales pueden ser, según parece, invisibles al ser humano -el tiempo es sólo un fractal más-, y además, son, de momento, incomprensibles a nuestro nivel racional. Las respuestas a estas preguntas sólo las dará la evolución natural del hombre, ayudado de la ciencia -que no es otra cosa que naturaleza-, y en un marco dialéctico y caótico donde permitir su evolución.


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La naturaleza es como una flor, fractal. Permitamos su natural evolución caótica y estable. Permitamos al hombre su evolución dialéctica y natural y destruyamos, como la piedra, los sistemas no naturales que lo alienan, explotan y oprimen, y no le permiten evolucionar. Esa es la misión de la dialéctica revolucionaria: permitir el caos.





(NOTA FINAL: Los fractales pueden llegar a ser treméndamente complejos para nuestra comprensión actual. Sin embargo, los fractales artísticos que muchos artistas del caos nos pueden ayudar a hacernos una vaga idea del mundo de los fractales -del mundo dialéctico del caos. En esta web, estas nociones pueden llegarse a comprender hasta cierto punto:

www.enchgallery.com/fractals/fracthumbs.htm





Santiago Armesilla
Publicado por deciamosayer @ 19:11
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Comentarios
Publicado por Invitado
sábado, 16 de diciembre de 2006 | 3:33
ey tio! te fumas un peta con los fractales y lo flipas, colega!!!que pasote la teoría del caos tronco!!!
Publicado por Invitado
lunes, 02 de noviembre de 2009 | 3:05
no se cuando escribiste este articulo , muy interesante, hace mucho que estudio las relaciones de la dialectica, y el mundo cuantico, y a su ves este relacionado con el caos.