Basándonos en las investigaciones del genial economista dialéctico Diego Guerrero, nos vemos en la capacidad real de refutar la clásica crítica de la Teoría Laboral del Valor (TLV) de Böhm-Hawerk a Marx y la teoría económica del marxismo. Dejando en manos de los neoliberales la capacidad de refutar la refutación a su refutación a la teoría económica marxiana, esperamos su contestación pacientemente. Empecemos con la Teoría de Utilidad Marginal de Böhm-Bawerk:
1) La teoría de la utilidad marginal es absurda. Ningún economista la sostendría si no fuera por razones ideológicas (defensa de la idea de la soberanía del consumidor, de la contribución del mercado al óptimo de Pareto, y cosas así), razones que algunos sostienen explícitamente y otros asumen sin notarlo debido a que se tragan, sin criticarlo, el contenido burgués de las enseñanzas económicas que reproduce la universidad liberal.
Todo el mundo sabe lo que es la utilidad, como también sabe lo que es el amor o el aburrimiento. Pero igual de absurdo es hablar del "amor marginal" o del "aburrimiento marginal" que de la "utilidad marginal". Sencillamente porque lo de "marginal" alude a la derivada matemática de lo total (es decir, de la variable cuantitativa en términos absolutos a la que se aplique). La utilidad marginal del consumidor es por tanto la derivada de la utilidad total. Es decir, el incremento cuantitativo de utilidad que experimenta un consumidor gracias a consumir una unidad adicional (infinitesimal o, como aproximación, finita) del bien consumido.
Ahora bien: hay miles de críticas adicionales a esta teoría, pero la fundamental es que la derivada del amor o del tedio o del odio... es una estupidez. Lo mismo, la derivada de la utilidad.
2) En Marx, a diferencia de en autores anteriores (Ricardo, Smith, etc.), hay una DEMOSTRACIÓN de la teoría laboral del valor (TLV). El argumento es doble y arranca de dos sitios a la vez: el análisis realista tanto de la producción como del mercado.
a) Producción. En todos los procesos productivos sólo intervienen medios de producción (MMPP) y trabajo directo desarrollado por la fuerza de trabajo (FT). El dinero (D) se convierte en capital cuando compra mercancías como medio de valorizarse, es decir, de convertirse en una cantidad mayor de dinero-capital. Eso puede hacerse por medio de la actividad comercial (que incluye la financiera) o industrial, dependiendo de si hay proceso de "transformación material" o no. En el caso de haberla, que es el caso general, tenemos el capital industrial, cuya fórmula sintética puede escribirse así:
D - M (MMPP, FT) ··· P ··· M' - D'
La parte del capital (D) que el capital industrial emplea para comprar todo lo que no es trabajo es capital constante porque en el proceso de producción el valor de todo lo comprado se trasmite a lo producido. El valor de la materia prima, de la energía, de los otros materiales y también de las máquinas (aunque, en este caso, a lo largo de un periodo de tiempo mayor) desaparece junto a su valor de uso (por su consumo) y reaparece como parte del valor de la mercancía que han contribuido a producir. Por tanto, si la parte de D que compra MMPP es 100, esos 100 de valor reaparecen en M' como parte del valor de esa M'.
Pero la parte del capital que compra FT es variable, y eso es el origen del plusvalor (y, por tanto, de la explotación del trabajo por el capital). Demostración: en el mercado se producen intercambio de equivalentes; por tanto D vale lo mismo que M, y M' lo mismo que D'. Pero como D' es más valor que D (es decir: D' > D, puesto que, si no, ningún capitalista se tomaría la molestia de invertuir D para obtener al final la misma cantidad de valor que ya tenía al principio), M' también es más valor que M en la misma cuantía. Por tanto, el valor sólo puede crecer en el proceso "···P···", que es elproceso de producción. Y en ···P··· sólo intervienen dos cosas (por mucho que algunos se imaginen que intervienen más cosas): las mercancías que no crecen de valor al consumirse (MMPP) y una mercancía especial cuyo valor se forma igual que las demás (FT) pero que ESTÁ VIVA y capaz de desarrollar una actividad, una forma particular de la praxis humana: trabajar. Si suponemos que trabajar es crear valor en la misma medida, y trabajar dos horas es crear el doble de valor que trabajando 1 hora del mismo trabajo, entonces el incremento (M' - M), o plusvalor, se explica porque reproducir la FT social sólo requiere una fracción del trabajo que la propia FT es capaz de desarrollar. Por ejemplo, si hay 10 millones de trabajadores que trabajan 2000 horas cada uno, la sociedad crea un valor total anual de 20000 millones de horas. Pero si reproducir todo lo que consumen esos 10 millones de trabajadores se puede hacer mediante mercancías que sólo requieren, para ser producidas, el trabajo de 10000 millones de horas, entonces al trabajar esos 10 millones de trabajadores estarán creando un plusvalor de otros 10000 millones de horas que pasarán a ser propiedad de los dueños de la FT y de los MMPP, es decir, de los capitalistas. (De ahí, por cierto, la explotación).
Esta demostración se refuerza porque la hipótesis del trabajo como valor es la única lógicamente compatible, además, con el segundo argumento de Marx:
b) Mercado. En el mercado es un hecho que existen millones de tipos diferentes de valores de uso. Llamémoslos
x1 =/= x2 =/= x3 =/= ···
(el signo =/= significa desigualdad)
Y es otro hecho que su valor o precio es en general diferente:
X1 =/= X2 =/= X3 =/= ···
(Nótese que ahora estoy usando mayúsculas; por tanto X1 significa el valor o precio de la mercancía x1, y así sucesivamente)
Pero si escogemos cierta magnitud de cada mercancía, el mercado (el mercado, no yo ni Marx ni nadie) se encarga de igualarlas a todas. Por ejemplo:
a1·X1 = a2·X2 = a3·X3 = ···
Como a1/a2 es el cociente de dos números, ese cociente es también un número (por ejemplo, 3). Por tanto de la ecuación anterior, que sólo refleja otro hecho de mercado, se desprende que
X2/X1 = a1/a2 (= 3 en nuestro ejemplo)
Ahora bien: ¿por qué X2/X1 = 3? Es decir, ¿por qué el precio relativo de las mercancías x1 y x2 es 3? Sólo hay dos respuestas posibles:
1ª. La de Böhm y demás neoclásicos y liberales, que dicen "porque sí" (o sea, no explican nada);
2ª. La de Marx, que dice: "porque hay sólo una propiedad real y objetiva que tienen en común TODAS las mercancías del mercado (obsérvese que no sólo se trata de los bienes, sino también de los servicios), y que además la poseen en una determinada MAGNITUD, y que además no es parte del VALOR DE USO de dichas mercancías (porque sus valores de uso las distinguen entre sí; no las igualan)":
Esta propiedad es la de ser todas ellas el resultado de cierta MAGNITUD de trabajo (directo más indirecto), variable puramente física y objetiva que se mide en horas (o cualquier otra unidad de tiempo) con la ayuda de instrumentos perfectamente objetivos y científicos como son los relojes, cronómetros, etc.
Böhm-Bawerk pretendió contraargumentar a esto que había otras propiedades compartidas por las mercancías, como el "valor de uso abstracto". Y el marxista Hilferding, que era médico de profesión, y no economista como Böhm, no supo replicarle como habría tenido que hacer. Si hubiera dicho que esa utilidad (abstracta o concreta) NO SE PUEDE MEDIR (y que nadie nunca ha dicho cómo cuantificar algo así), habría ganado el debate. Pero de hecho lo perdió porque a veces los no marxistas son más listos que los marxistas.
Otros liberales han argumentado contra la TLV que hay otras propiedades presentes en todas las mercancías y además sí son cuantificables. Pero la respuesta a esto es que la única presente en todos los bienes y SERVICIOS es el trabajo directo (y no las que proponen estos "excedentistas", como son el trigo, el hierro, la energía eléctrica, etc.).
Por consiguiente, en mi opinión Marx demostró la TLV. O al menos que la TLV es perfectamente compatible y coherente con los hechos de la realidad cotidiana. Por tanto, la onus probandi debe recaer sobre sus críticos, que deben demostrar, si quieren y pueden, que existe alguna otra teoría del valor no absurda y consistente con la realidad.
Santiago Armesilla