El territorio conocido como Sahara o Sáhara en español, se encuentra situado en la zona costera noroeste de África muy cerca de Marruecos. España estableció un protectorado en esta zona en el año 1884 que abarcaba el cabo de Bojador y llegaba hasta el cabo Blanco. Ya en el siglo XX dividió este territorio en dos distritos independientes; por un lado estaba El-Hamra en la parte norte y Río de Oro en la parte sur. Y sería a finales de la década de los cincuenta y ya bajo plena Dictadura del General Franco, cuando se creó la Provincia del Sahara Español.
Pero durante todo este tiempo el pueblo saharaui esperó su legítima independencia, forjándose así pequeños núcleos y grupos nacionalistas dirigidos y controlados por el Frente POLISARIO (Frente Popular de Liberación de Seguía El-Amar y Río de Oro) que exigían al Régimen su libertad. Tras la muerte de Franco los acontecimientos se precipitarían y debido a la delicada situación política en la que se encontraba España, la cual iba a comenzar un proceso de transición de un régimen dictatorial y autoritario hacía un sistema democrático y presiones de los países limítrofes con el Sahara Español, como Marruecos, Mauritania y Argelia tuvieron lugar los Acuerdos de Madrid del año 1975 en la que España cede dicho territorio. En ese mismo año el Rey alhauita Hassan II ordena la invasión contra el Sahara conocida como la Marcha Verde, invasión ilegal, de carácter violento con bombardeos sobre las principales ciudades saharauis, en la que perdieron la vida numerosos hombres, mujeres y niños, aunque siempre se nos hay hecho creer que fue de forma pacífica y que además desafió a la Comunidad Internacional, las Naciones Unidas y a la OUA (organización de la Unidad Africana).
Al año siguiente España abandonó la zona y dejó a un pueblo entero bajo su suerte, y permitió su reparto como si de un premio se tratase. Marruecos y Mauritania ocuparon la zona, mientras que Argelia no lo hizo, aludiendo a desigualdades en el reparto y desde ese momento apoyó al POLISARIO, para intentar obtener la independencia del Sahara y la creación de un país totalmente libre e independiente que denominan RASD (República Árabe Saharaui Democrática). Desde el punto de vista del jurisdiccional, para que exista un Estado se deben de dar varios elementos, una comunidad asentada sobre un territorio, con una población definida, con un gobierno y debe de contar con un requisito básico como es el del Reconocimiento Internacional. El RASD es reconocido por todos los países africanos miembros de la OUA, de la que forma parte desde el año 1982, motivo por el cual Marruecos dejó de formar parte del mismo, la mayoría de países de Latinoamérica y de Asía y algún país europeo. El reconocimiento internacional es libre y ningún estado está obligado a reconocer al RASD, pero esto no significa que en muchos países cuente con muchos partidarios y asociaciones a favor de la causa saharaui.
Tras el abandono de Argelia. Marruecos y Mauritania ocuparon la zona, pero el POLISARIO se organizó y emprendió la lucha contra los invasores desde 1976-1978. En el año 1979 el POLISARIO firmó la Paz con Mauritania, la cual abandonó su parte ocupada y ésta quedo anexionada bajo dominio total y absoluto de Marruecos.
Debido a los numerosos ataques Marruecos estableció una franja fronteriza que aún en estos días permanece y que divide el territorio en dos; una zona bajo control marroquí la zona que digamos daría hacia la costa y la zona interior que estaría bajo control del POLISARIO. Hay que mencionar que la fuente económica principal del Sahara aparte de los recursos marinos y pesqueros, son las minas de fosfatos situadas en Bu- Craa, que está en posesión de Marruecos.
Durante la década de los ochenta continuaron los conflictos y no sería hasta 1988 cuando la ONU creo un plan de paz que culminaría con un referéndum para la solución definitiva del Sahara, pero he aquí el problema, se está esperando dicho referéndum durante más de 15 años y no parece que vaya a tener lugar muy pronto.
Todo el problema radica en que ambas partes no se ponen de acuerdo en sobre quién debe formar parte de dicho proceso. En principio sólo podían participar los saharauis que formaran parte del censo español del 75, aunque la ONU permitiría ampliar el censo.
Pero Marruecos ha conseguido retrasar en varias ocasiones el proceso electoral, ya que sabe que tiene todas las de perder, y si a esto sumamos el apoyo que la causa saharaui está teniendo a lo largo de todo mundo todavía más. Pero hay un factor que juega una baza muy importante para Marruecos. Por un lado tiene el apoyo de su aliado Francia, de quien no hay que decir muchas cosas, es uno de los países más ricos del mundo siendo miembro del G8 más Rusia, y es uno de los pilares de Europa, aunque a su población no le haga mucha gracia esta “Gran Europa”.
Y por el otro lado está España, al que Marruecos chantajea y tiene bien cogida la medida por dos razones a mi modo de ver. Primero en el tema de la inmigración; las eternas promesas de Marruecos de que va a controlar las fronteras y no va a permitir la llegada masiva a la frontera española de Ceuta y Melilla, las cuales últimamente se están viendo desbordadas por cientos de personas que tratan de cruzar de un mundo en el que no tienen de nada a otro mundo en el que el nivel de vida es infinitamente mayor y donde podrían tener la posibilidad de prosperar, cosa que es muy difícil en sus países de origen. No nos engañemos todos haríamos lo mismo, yo desde luego saltaría una y cien vallas. Pero seamos justos, no podemos culpar a Marruecos de la inmigración ilegal, este es un problema que nosotros mismos hemos creado, África ha sido el almacén de Europa en todos los sentidos posibles, nos hemos repartido literalmente su territorio para nuestro beneficio. Los efectos del colonialismo los estará sufriendo el continente africano por mucho tiempo en mi opinión, pero este es otro tema.
Y por el otro lado en el tema de la pesca con los acuerdos de pesca entre España y Marruecos. Y el papel de España es decisivo en este referéndum. No solo porque dejó a un pueblo a su suerte, sino porque estamos hablando de uno de los pocos países árabes en el que se habla español, en el que sus niños desde que son pequeños estudian su idioma, el árabe y al mismo tiempo aprenden a hablar y a escribir en español sin contar para ello con el apoyo de instituciones españolas. ¿Os imagináis la dificultad que supondría el aprender desde que somos pequeños el árabe? Pues para estos niños lo es, y todos hablan y escriben perfectamente. Y ¿sabias que los libros de español que utilizan para estudiar provienen de Suiza? Me parece algo increíble con toda la parafernalia que se monta con la creación del Instituto Cervantes por todas las grandes ciudades del mundo y que ningún organismo español puede proporcionar libros de textos a estos niños. Por cierto en Rabat hay uno.
Con todo esto quiero decir que España, debería hacer más e intentar presionar a Marruecos. Felipe González estuvo en el Sahara y prometió al pueblo saharaui que si llegaba al poder lucharía por sus derechos legítimos y no lo cumplió. La relación del POLISARIO con el PSOE no ha sido muy buena, ha sido en verdad bastante tensa, en la década de los ochenta y con la derecha española quizás encontró más apoyo pero debido a mi parecer al desprecio que tienen sobre Marruecos, que se pelean por una miserable roca y montan un dispositivo propio de las películas de acción americanas. Con el actual gobierno socialista, se están retomando acercamientos como la reunión la pasada primavera de Zapatero con el Presidente del POLISARIO, del parlamento saharaui y diversos diplomáticos que como es natural y debido a que España no reconoce oficialmente al RASD no pudo celebrarse en la Moncloa y tuvo lugar si mal no recuerdo en la sede del PSOE en la calle Ferraz. También el numero dos del ministerio de asuntos exteriores, Bernardino León se desplazó hasta Tinduf para reunirse con representantes saharauis e intercambiar impresiones.
Es curioso que un gobierno y todo su pueblo estén en el exilio a la vez, ya que el pueblo saharaui no se encuentra situado en la zona bajo su control, sino que se encuentra situada en las afueras de Argelia, en Tinduf. Argelia es la que verdaderamente está ayudando y prestando verdadero apoyo a los saharauis. Puede ser que el hecho de haber estado también bajo ocupación aflore el sentimiento de apoyo y de socorro. Un dirigente angoleño Anil Kalkabral (no se si el nombre está correctamente escrito) dijo: “los musulmanes hacen su peregrinaje hacia la meca, y los oprimidos lo hacen hacia Argelia”. Esta frase es muy significativa por sí misma.
También existe mucho apoyo en España gracias a grupos como el de Amigos del Pueblo Saharaui que existen en diversas ciudades. Sobre todo con la creación del programa de Vacaciones en Paz, en el cual niños y niñas saharauis pasan el verano en con familias españolas y abandonan por unos meses tan solos la pobreza a la que se ven sometidos. Yo he tenido la gran suerte de tener a uno de estos niños en mi casa y ha sido para mi una de las experiencias más gratificantes que he vivido nunca. Nunca podré olvidar la primera vez que vi a Mahfud entrar en mi casa, vestido con trapos, delgadísimo y con una cara de miedo que tardó muchos días en perder. Traía collares y trajes de su familia para la mía como forma de agradecimiento por lo que estábamos haciendo por él. Se quedaba fascinado por todo lo que veía, abría y cerraba el frigorífico y pensaba que era cosa de magia. En una ocasión le pregunté y tú; ¿Qué quieres ser de mayor, quieres ser médico o abogado o que te gustaría hacer? y me dijo; yo meterme en el POLISARIO e ir a la guerra para matar a los marroquíes. La diferencia de la generación joven saharaui con la de sus padres y abuelos es que no van a esperar como ellos hicieron a que todo se arregle con el tiempo, y menos después de ver de cómo se vive en el mundo occidental, sin lugar a dudas lucharán a menos que la ONU consiga que se pueda celebrar un referéndum de forma legal y el pueblo saharaui pueda conseguir su territorio que durante tantos años atrás les ha sido quitado.
Antonio Polo