Alto el Fuego Permanente. Términos para la especulación en estos momentos en que los políticos van hablando de calma, paciencia, cierta ilusión pero cautela por ver qué sucede... y María San Gil diciendo alguna cosa extraña (escucho ahora la radio y venía a decir que claro, con todo lo que les está dando el Gobierno, algo deberían hacer los de Eta; imagino que luego lo aclararán... y más les vale. Por el contrario, el Gobierno ha mandado no decir nada hasta que, imagino, haya una declaración institucional de Zapatero. Ahora, antes de las 13.00 poco más se sabe).
"El objetivo de esta decisión es impulsar un proceso democrático en Euskal Herria para construir un nuevo marco en el que sean reconocidos los derechos que como Pueblo nos corresponden y asegurando de cara al futuro la posibilidad de desarrollo de todas las opciones políticas", dice el comunicado que se ha remitido a EITB. Es la fraseología habitual. "La superación del conflicto, aquí y ahora, es posible. Ese es el deseo y la voluntad de ETA". (El comunicado está, por ejemplo, en El Mundo) No es que se diga nada especialmente sorprendente, salvo, y eso es lo imporante, el anuncio de que pararán los atentados y demás "acciones" (usando el eufemismo habitual de quienes suelen mirar a otro lado cuando Eta pasa por ahí). A partir del 24 de marzo.
Hoy tendremos todos los análisis, todas las elucubraciones. Pero si esto es la más mínima puerta para que realmente el terrorismo desaparezca, permanentemente, o sea, para siempre, sí, bienvenido sea. Falta hacía, desde hace demasiado tiempo. A ver si en efecto esto es el inicio del final definitivo. Y si todo el mundo habla de "esperanza contenida" o "cautela", yo, simplemente, me alegro porque este paso es un paso necesario para cualquier solución. No es que sea para darle las gracias a nadie, pero sí para alegrarnos. Objetivamente.
Enhorabuena, ciudadanos. A ver si nos dura y a ver si ese "permanente" es todo lo permanente que promete.
Javier Armentia