sábado, 25 de marzo de 2006
El pasado miércoles 22 de marzo del 2006, alrededor de las 14:30, el diario Vasco Gara publicaba un comunicado de la banda terrorista ETA, en el cual declaraba un alto al fuego permanente a partir de las 00:00 del viernes 24 de marzo.
La noticia ha sido recibida de forma diferente, por la opinión pública, partidos políticos, medios de comunicación y familiares de las victimas.
En el comunicado se insta “a la impulsación de un proceso democrático en Euskal Herria, para que mediante el diálogo, el pueblo vasco pueda realizar el cambio político que necesita”.
Este comunicado se diferencia de los anteriores, en que por primera vez ETA utiliza el término alto el fuego permanente, es decir, el abandono a los atentados y a los asesinatos selectivos. Es un dato esperanzador si lo comparamos con el caso de Irlanda en el que el IRA, en 1997 establece un alto el fuego permanente semejante al realizado por ETA, aunque no sería hasta el pasado año cuando finalmente el IRA abandonaría las armas, tras su desarme total y optaría por la lucha política de manos del Sinn Fein.
Pero el alto el fuego ¿de qué sirve realmente?, ¿es qué no es terrorismo la extorsión y chantaje a empresarios vascos, para el pago del impuesto revolucionario y el terrorismo callejero de la kale borroka? No nos engañemos ambos métodos tienen el mismo calificativo: terrorismo.
Pero aún así, es una noticia que a todos nos llena de ilusión y de esperanza, el pensar que quizás, el problema más importante que ha sufrido nuestro país, desde la llegada de la democracia, pueda tener una solución pacífica, en la que no haya ni vencedores ni vencidos, ya todos hemos perdido algo.
Esto va a ser el comienzo de un proceso muy largo, el pasado viernes el Diario EL PAIS, publicaba un artículo en el que se mencionaba los contactos realizados por el Gobierno con la banda terrorista en Ginebra (Suiza) y en Oslo (Noruega), desde junio del año pasado.
La solución al conflicto va a conllevar inevitablemente a pagar un precio político, en cualquier negociación o acuerdo, hay que ceder por ambas partes, en eso consiste, en ceder y en acceder, de lo contrario no se va a llegar a nada.
Pero para ello hace falta, un marco en el que se establezcan los pasos a seguir, como la que en mayo del año pasado el Congreso de los Diputados aprobó la llamada hoja de ruta a seguir. Debe darse una fase de distensión entre ambas partes llegar a un acercamiento lento, pero continúo.
Hay dos pasos esenciales que deben darse, en primer lugar la disculpa pública de la banda por cada uno de los casi 1000 muertos y a sus respectivas familias, el abandono definitivo al uso de las armas y de la violencia en todas sus formas, con su correspondiente desarme.
Y por parte del Gobierno, la legalización de Batasuna, el brazo político de ETA es un paso muy importante e incluso vital. Este es un movimiento muy delicado y que va a traer mucho que hablar, pero es preferible a que luchen por la creación de Euskal Herria en la asamblea del País Vasco, a que continúen matando, asesinando y extorsionando para ello. Aunque respecto a este punto hace no muchos meses vimos que el plan aprobado en el Parlamento Vasco, de lograr una Libre Asociación con España, no tuvo ningún éxito, cuando ni la mayoría del parlamento ni de la opinión pública vasca lo apopa mayoritariamente y ya no digamos para la creación de Euskal Herria.
De otro lado, si nos ponemos en la piel de los familiares de las víctimas no es plato de buen gusto, el ver como los asesinos de sus seres queridos, gozan de inmunidad y sus actos quedan impunes; es algo que no podemos entender por mucho que queramos. Sólo una persona que ha perdido a alguien en una circunstancia de este calibre, lo puede entender ya que ese dolor no va a desaparecer aunque se consiga la deseada paz.
El miércoles 22 en la sesión plenaria del Congreso, que en principio era de control al gobierno, derivó en una sesión extraordinaria para tratar el comunicado de ETA. En ella el presidente del Gobierno Zapatero, tuvo una intervención en respuesta la del líder de la oposición Mariano Rajoy, muy buena y en la que demostró estar a la altura de su cargo, no sólo por el modo en la que tomo, el tono de sus palabras, realizadas con calma y prudencia, también y de un modo más significativo, en el modo en el que pidió la ayuda de todas las fuerzas políticas y especialmente del PP, para realizar este proceso, en el que el que la oposición juega un papel clave y alabó del mismo modo a los dirigentes de dicho partido, confiando en su responsabilidad como demócratas y de lucha realizada contra el terrorismo, calmándose de este modo el agitado ambiente vivido en la política española en los últimos tiempos como consecuencia del Estatut de Cataluña, que ha pasado a un tercer plano.
De cualquier modo es pronto y todavía habrá que esperar a ver como se desarrollan los acontecimientos, pero lo desde luego lo que todos deseamos es que este conflicto que dura más de 30 años acabe, de una vez por todas y de un modo totalmente pacífico.

Antonio Polo
Publicado por deciamosayer @ 22:09
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